domingo, 2 de abril de 2017

HUMO EN LA CABEZA

   
                                                           

Los gusanos lo habían salvado del daño cerebral inminente que la infección podría haberle provocado. Fueron varias semana, donde el Paco, paso las tardecitas (el resto del día era para intentar dormir y la noche para intentar comer), sin ser comido, por los gusanos o compactado por las orugas sobre el relleno sanitario a cielo abierto, las paso, a las tardecitas, preguntando a todo ocasional transeúnte: Fíjate, que tengo en la cabeza? No parece como si saliera humo?  No. Los poquísimos que veían, entre los pocos que miraban, que veían ante el fastidioso e ininteligible  exigencia de El Paco? Esta vez, los gusanos lo habían salvado. Salvado de qué? Cabe preguntarse. De inminente riesgo cognitivo con probable pérdida parcial de masa encefálica, hubiera dicho cualquier neurólogo, en caso que el Paco, hubiera podido llegar a cualquiera de los nosocomios de la zona.
Que disparates estas diciendo!!! Ya dejaste el trabajo otra vez?  No madre, solo cambie de sección. Me mata el estrés de manejar la oruga y no ver algún cuerpo en la basura que se va por el vertedero. Ahí ya es tarde, lo compacta. Entandes? . Lo compacta!!!
Ahora reviso en la separación previa, un rato antes que pasen las orugas: orgánicos e inorgánicos. Al Paco lo ubique en una tercer columna que yo agrego con lápiz: NN -APARECIDOS.

Por OUTSIDER

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